Ya me lo decía mi madre: Ay, hijo mío... ¿Y qué será lo próximo?

viernes, 2 de enero de 2009

EL ECO DEL ECO

Jorge Drexler vino desde Uruguay de la mano de Joaquín Sabina, que también le dió los cuatro versos del estribillo del moro judío (original de Chicho Ferlosio) para que hiciera algo.

Y mira tú si lo hizo.

Es una buena manera de empezar el año. ¿O qué?

http://www.youtube.com/watch?v=_6VS_R6lrtk

domingo, 21 de diciembre de 2008

LA VIDA (10 años hace)




¿La vida?
Muchas heridas
y algún que otro cielo.

¿La calma?
Muchas derrotas
y algún que otro sueño.

A veces
las estrellas brillan
allí afuera.
Otras
las estrellas están dentro
dentro de nosotros.

Hay un camino sobre el mar
¿Todavía no has estado en él?
Hay un camino para soñar
pero
¿Cuándo habrá sueños
por caminar?

Ah, la vida:
Muchas heridas
y algún que otro cielo.

La calma:
Muchas derrotas
muchas derrotas y algún
que otro sueño
y algún que otro sueño.


(Para Javier Susarte y sus huellas)

lunes, 10 de noviembre de 2008

TRITIRIMUNDI


Proyecto que hicimos en Barcelona, allá por el 2006,
un argentino (Ariel Moreno, guitarra) y dos alicantinos
(Xavi Sánchez, contrabajo y yo, digo, Llorente, violín)
con temas propios y versiones como ésta: Alfonsina y el mar.
Para hacer bailar las penas.




Fotos de Barcelona, ensayos, carteles y conciertos.

martes, 4 de noviembre de 2008

LA ESPUMA Y LAS CANCIONES

A Nancy Morejón, mi “mamá” cubana



Detrás de la alquimia que convocas
se abre paso
-como fugaz y eléctrico rumor-
la piel que cruzó el océano
para poblar de luz tu frente.

Perdona mi color,
soy tu hijo.
La espuma fue licuando fronteras
y tejidos cutáneos con canciones
de canto universal.

Y así es que me sembró en veleta,
en papalote de tierra alicantina.

Aquí
en mi casa
-donde quiera que esté-
tendrás:
La ventana de airear los sueños.
La tormenta de hilvanar palabras.

Te dejaré
-matriz de mi dicha-
tu voz justa y tenue
sobre la mesa de Peñalver 51
junto a las llaves de África,
con el vaivén de un Baobab
peinando tu rostro virgen,
y el vestido más permeable
-recodo de un sillón de mimbre-
para mecer allí la quieta fe
de un día en que las madres
vuelvan
a heredar la tierra.




Elda, Alicante
8-10-2008

Tu vástago Vicente Llorente