Escuchad sus canciones y cantadlas en cualquier momento y lugar para que otros las conozcan, las descubran, las hagan suyas, con Amor.
Blog de Vicente Llorente. Música y poesía. Reseñas, opinión, humor, creación audiovisual, musical y literaria.
Ya me lo decía mi madre: Ay, hijo mío... ¿Y qué será lo próximo?
lunes, 23 de diciembre de 2019
Rafael Amor, en el camino
Escuchad sus canciones y cantadlas en cualquier momento y lugar para que otros las conozcan, las descubran, las hagan suyas, con Amor.
lunes, 18 de mayo de 2009
MARIO BENEDETTI, ESE PARÉNTESIS
Hace tan sólo dos meses estuve en Montevideo, en casa de Benedetti. Creo que tengo la dudosa suerte de haber sido uno de los últimos amigos de España que pudo verle. Estaba leyendo los periódicos y desayunando jugo de naranja. Le di abrazos, conversamos un poco, le envié saludos de Eva y Nancy Morejón, le dije que mi hijo se llamaba Mario (aunque a él no le gustaba su nombre, prefería aquellos que se dicen en un suspiro, como Luz, su mujer) y le regalé mi libro de poemas y otros de la editorial Huacanamo. Nada más. Para eso había viajado. Por supuesto, la vida (y la amabilidad de Ariel Silva) me llevó a hacer otras cosas durante ese viaje, y me entrevisté con Hortensia Campanella (autora de su última biografía) y Daniel Viglietti me hizo una entrevista a mí (sí, el mundo al revés, ya lo sé) y hablamos, cómo no, de Mario.
En la carretera, para hacer el cambio de sentido, había carteles con la palabra RETORNO. Eso siento que fue: un retorno al lugar donde nunca había estado y, sin embargo, reconocía como mío.
Mi primer encuentro con Mario (además del título de una canción) fue en 1994, en Madrid. Pablo Milanés presentaba en la SGAE su proyecto de fundación para ayudar a las artes cubanas. A Pablo lo conocí un año antes y tuve la oportunidad de mostrarle mis primeras canciones. Allí estaba Nancy Morejón y el propio Mario. Un simple apretón de manos, intercambio de saludos y a la pensión donde malvivía, a escribir esa canción de la que hablaba antes. La hice de tirón, porque no era mía.
Después, gracias a Eva Celada, amiga periodista, estuve por primera vez en su casa. Conocí a Luz, su Luz Alegre. Otras visitas siguieron a ésta, y de vez en cuando lo acompañaba a la farmacia o comíamos juntos en un Brasileiro cercano a su casa de Madrid. Corrigió mi primer poeMario. Muchas anécdotas más se pierden por mi discreción, pero las tengo en la memoria, en ese paréntesis que supone estar vivo.
El concierto del 16 de Mayo de 1997 en la universidad de Alicante, frente a él y a toda la estirpe literaria de soñadores que allí se congregó, ha sido lo mejor que me ha pasado en un escenario. Allí canté una de mis canciones, Gracias, dedicada a mi hermano, que me abrió las puertas de Cuba y me dio amigos que todavía, por suerte, conservo. La semana pasada estuve, gracias a ellos, en Cambrils junto a Paco Ibáñez y Adolfo Celdrán. Canté un poema de Mario con música mía titulado Caídas. Es caprichoso el azar, que diría Serrat. Las causalidades a las que uno se aferra para creer cuando es ateo. El círculo generoso de un libro de Baldomero Fernández Moreno que me regaló Alicia Chust sin saber que era el poeta más amado por Benedetti. La angustia al pensar: si Mario es el poeta que más se lee, ¿por qué no usamos la maravilla, la utopía?
Mario es de mi familia. Le quiero, más allá de sus textos, de su ejemplo. Algo que me hace feliz en este día del fin de una ética humanidad del mundo es la cantidad de amigos que me han escrito para darme el pésame como a una viuda. Sin flores: su asma y mi alergia no lo soportarían.
Gracias por hacerme tristemente feliz. Gracias, Mario, por escribir la mejor y más sencilla imagen poética que conozco: Quién me iba a decir que el destino era esto. / ver la lluvia a través de letras invertidas…
sábado, 7 de febrero de 2009
EQUIPAJE
Voy en busca de las cosas que echa de menos esta canción.
Y todo para decirle a Alicia Fernández, mi hermana,
lo que quizás nunca le dije:
Te quiero. Gracias.
Voy hurgando pa’ ver que llevo
sin olvidar destino y pasaje,
origen y documentos.
Me voy a un horizonte
tan difuso y tan incierto
que mejor me llevo el norte
en una brújula que me invento
la palabra con el acento,
calma en el paso y ansia de abrazo
y la arenga del ser querido
que me despide y que me acompaña:
“metele chango, metele fuerza y maña”.
Mañanitas de sol de enero,
luna y lucero, canto y mirada
y llanto con su silencio.
El mate y la palmada amiga y franca,
la guitarra y el asado
llevo un lastre de cariño por todos lados
y el dolor del error pasado,
el daño que hei hecho viaja en el pecho.
Pa’ tratar de matar los miedos
me llevo encima un poco ‘e prudencia
y para sobrellevar la ausencia,
la paciencia y nada más.
Cotidianos que pierdo al paso
y desgarrándome en pedazos
me voy entero.
Y ya te estaré encontrando,
no sé dónde y no sé cuándo
y mientras tanto largo esta copla
para que agite un poco el vacío
y que te abrace en el nombre mío
si no estoy más.
EQUIPAJE Juan Quintero
Del disco El matecito de las siete (2003)
Luna Monti Juan Quintero
lunes, 10 de noviembre de 2008
TRITIRIMUNDI
Proyecto que hicimos en Barcelona, allá por el 2006,
un argentino (Ariel Moreno, guitarra) y dos alicantinos
(Xavi Sánchez, contrabajo y yo, digo, Llorente, violín)
con temas propios y versiones como ésta: Alfonsina y el mar.
Para hacer bailar las penas.
Fotos de Barcelona, ensayos, carteles y conciertos.
viernes, 24 de octubre de 2008
viernes, 19 de septiembre de 2008
SILENCIS
El título tiene para mí un sentido muy especial y habrá alguien que me leerá y me entenderá.
De todas formas, una magnífica canción que hace que uno se alegre de haber venido a vivir a Barcelona y de esta martingala de Internet.
Gracies a La vida es algo que hay que morder per aquesta cançó.
SILENCIS - Josep Thió (Sopa de Cabra)
y Lluís Gavaldà (Els Pets)
Letra: Lluís Gavaldà
Música: Josep Thió
Arreglos: Joan Pau Chaves
Tres o quatre gotes delatant pluja de nit
filtren el sol per la finestra
Guaito com reposes nua des dels peus del llit
amb un posat ple de tendresa.
Oh, quantes nits
acaronant els teus dits febles.
Oh, quants matins
com el que ara tinc,
tèbi com un fil… de roba.
Amagats de tanta gent que parla,
teixim certeses amb la mirada.
Som tan lluny d’aquest soroll salvatge,
que ens fem entendre sense paraules.
Dos o tres cabells mandrosos pinten els coixins
amb el color d’aquesta tarda
Sento com camines pel so dolç del teu vestit
que entre les cuixes et delata.
Oh, quants matins
entrellaçant-nos com de pedra.
Oh, quantes nits
com la que ara tinc,
tèbia com la llum… d’espelma.
Amagats de tantes veus extranyes,
amb els silencis omplim paisatges.
Més enllà d’aquest soroll tan aspre,
que ens fem entendre sense paraules.
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Tres o cuatro gotas delatando lluvia de noche
filtran el sol por la ventana
Vigilo cómo reposas desnuda desde los pies de la cama
con un posado lleno de ternura.
Oh, cuántas noches
acariciando tus dedos débiles.
Oh, cuántas mañanas
como la que ahora tengo,
tibia como un hilo... de ropa.
Escondidos de tanta gente que habla,
tejemos certezas con la mirada.
Estamos tan lejos de este ruido salvaje,
que nos hacemos entender sin palabras.
Dos o tres pelos perezosos pintan los cojines
con el color de esta tarde
Oigo cómo caminas por el sonido dulce de tu vestido
que entre los muslos te delata.
Oh, cuántas mañanas
entrelazándonos como de piedra.
Oh, cuántas noches
como la que ahora tengo,
tibia como la luz... de vela.
Escondidos de tantas voces extrañas,
con los silencios llenamos paisajes.
Más allá de este ruido tan áspero,
que nos hacemos entender sin palabras.
martes, 24 de junio de 2008
CÓMO SE HACE ESO DE CONMOVER
Clase magistral de interpretación a cargo del humilde Léo Ferré dirigida a artistas en general y silentes en particular. Con fallos de sonido incluido, estamos ante una de las lecturas más conmovedoras de eso que llamamos vivir... mejor dicho, estar vivo.
Avec le temps
Léo Ferré (1916-1993)
Avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
on oublie le visage et l'on oublie la voix
le cœur, quand ça bat plus, c'est pas la peine d'aller
chercher plus loin, faut laisser faire et c'est très bien
avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
l'autre qu'on adorait, qu'on cherchait sous la pluie
l'autre qu'on devinait au détour d'un regard
entre les mots, entre les lignes et sous le fard
d'un serment maquillé qui s'en va faire sa nuit
avec le temps tout s'évanouit
avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
mêm' les plus chouett's souv'nirs ça t'as un' de ces gueules
à la gal'rie j'farfouille dans les rayons d'la mort
le samedi soir quand la tendresse s'en va tout' seule
avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
l'autre à qui l'on croyait pour un rhume, pour un rien
l'autre à qui l'on donnait du vent et des bijoux
pour qui l'on eût vendu son âme pour quelques sous
devant quoi l'on s'traînait comme traînent les chiens
avec le temps, va, tout va bien
avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
on oublie les passions et l'on oublie les voix
qui vous disaient tout bas les mots des pauvres gens
ne rentre pas trop tard, surtout ne prends pas froid
avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
et l'on se sent blanchi comme un cheval fourbu
et l'on se sent glacé dans un lit de hasard
et l'on se sent tout seul peut-être mais peinard
et l'on se sent floué par les années perdues-
alors vraiment
avec le temps on n'aime plus
(en castellano, más o menos, dice...)
Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
Se olvida el rostro y se olvida la voz
Cuando el corazón ya no late, no vale la pena ir a buscar más lejos
Hay que dejar las cosas como son y están muy bien
Con el tiempo...
con el tiempo todo se va
El otro, al que se adoraba, al que se buscaba bajo la lluvia...
El otro, al que se adivinaba a la vuelta de una mirada,
entre palabras, entre líneas y entre polvos
de una promesa maquillada, que se va...
Con el tiempo todo se aleja
Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va,
aun los más bellos recuerdos tienen pinta de poca cosa
en los estantes de la muerte
el sábado por la noche cuando la ternura se va completamente sola
Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
El otro al que se le daban viento y joyas,
por quien se hubiera vendido el alma por unos céntimos
Ante el que se arrastraba como se arrastran los perros
Con el tiempo se va, todo va bien
Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
Se olvidan las pasiones y se olvidan las voces
que leían bajito con palabras de la gente pobre:
“No vuelvas tarde, sobre todo no cojas frío”
Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va,
y uno se siente encanecido como un caballo agotado.
Y uno se siente catalogado al azar
Y uno se siente muy sólo quizá, pero tranquilo
Y uno se siente ridículo por los días perdidos...
Entonces, de verdad,
con el tiempo, ya no se ama