Ya me lo decía mi madre: Ay, hijo mío... ¿Y qué será lo próximo?

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viernes, 28 de octubre de 2016

Pablo Auladell, Premio Nacional de Cómic 2016

Me llega la feliz noticia del reconocimiento a Pablo Auladell con el Premio Nacional de Cómic 2016 por su obra El Paraíso Perdido, una recreación del clásico de John Milton. Lo llamo inmediatamente y me dice que ha estado todo el día recordando nuestra reunión en Alicante para hablar de este proyecto, allá por el 2010, cuando desde la editorial Huacanamo le propusimos hacer el cómic. En 2012 salió un volumen con los dos primeros capítulos y finalmente la editorial Sexto Piso publicó esta maravillosa versión del poema épico completo. Estoy muy contento con la labor de esta editorial, ya que ha hecho posible el libro con el que Pablo, amigo desde nuestras primeras canciones compartidas, consigue un galardón tan importante. Emocionado, incluso. Tanto, que hago una foto de las dos portadas juntas y veo que todo encaja. El proyecto en su inicio y después la eclosión, que se mira como diciendo “lo he conseguido”.


John Milton (1608 - 1674) fue una de las figuras más importantes del panorama literario inglés junto a Shakespeare. Se atribuye a la influencia de su obra cumbre, El Paraíso Perdido, la aceptación y difusión del verso blanco y el origen de un tópico literario.
Pablo Auladell (1972) es ilustrador e historietista. Es el autor perfecto para esta obra. Consigue transmitir, con la poesía de sus imágenes, la lucha del protagonista frente a la resignación y la adversidad, trazando líneas nebulosas y difusas donde las palabras de dioses terribles resuenan cavernosas e irrefutables.

Cuando Milton, ya ciego, dictaba a sus hijas estos versos, se preguntaba sobre el origen del caos y la maldad que oscurece la historia humana. Esos interrogantes adquieren ahora una profundidad inquietante cuando nos sentimos arrojados del mundo idílico e irreal en el que nos habíamos acostumbrado a vivir. Como dice la Agencia EFE en la nota de prensa: “Sus críticas a la monarquía absoluta y reflexiones sobre la libertad del hombre, el libre albedrío y el sentido de la religión lo convierten en muy actual”. 

Enhorabuena, Pablo. Enhorabuena, Sexto Piso.


viernes, 1 de abril de 2011

IGUALES, IGUALES

En Mayo del 93, siglo pasado, estuve en Madrid con Tigre y Guerrero en lo que iba a ser un viaje cultural. El trío de pájaros salía del nido por primera vez, en libertad teenager rumbo a lo desconocido. Yo, de entrada, perdí el tren. Normal, no me había levantado a las seis de la mañana en mi vida. Llegué a la capital siete horas más tarde y allí estaba el dúo dinámico esperándome: Guerrero (que por aquél entonces era una especie de señora con gafas y pelo alborotado, hecha la permanente natural, imagen vintage ya en esos tiempos) y Tigre, máquina de humor de pupitre que era, cuando quería, un pedazo de pan (duro). Inseparables, triángulo de amistad a prueba de olvido. De Tigre no sé nada, creo que es periodista. A Guerrero todavía lo tengo que aguantar cada semana. Trabajamos juntos en eso que se ha dado en llamar “La buena vida”.

Una vez hechas las pertinentes aclaraciones en defensa de mi persona, invité a la primera ronda (para mí, ellos ya estaban en la fase miracómoestáesatía) y en un mapa trazamos lo que di en llamar Vamosaquemarmadriz.

El cartel inicial era prometedor: Museo Reina Sofía, Antonio López. Casi ná.

Nos faltaba la jaula en un brazo y la gallina en el otro, con caras de joderquébueno y el típico tópico pareceunafoto. Subnormales profundos y provincianos parecíamos. Los lavabos a lápiz de Antonio López me dieron ganas de mear, aflojándoseme el esfínter ante tal mayordomía artística.

Aquello era realismo, sí, pero la cruel realidad nos aplastaría con una ausencia de témperas en el primer piso. Y es que a pie de obras (grandes obras) habían reservado los bajos para una exposición antológica de un gran artista vivo: se trataba de cuadros no ya a medio hacer, sino directamente en blanco. Blanco, otro blanco, otro con un marco en blanco. Dicen que el artista había pintado las paredes de blanco también, para acondicionar su gran sala en la que colgaría sus fetos blancos. Blanco sobre blanco. Y tiro porque me toca. Venía de la Tate Modern y había traído su blancura a Madrid, para que aprendiera el tal Antonio López.

Los tres por allí deambulando, imagínate el plan: Una risa castrada por allí, un tirar de mano para acallar el grito por allá, los tres buscando un cuadro con algo más que el forro del marco blanco, intentando desviar la mirada de aquél caos de leche, y en esas que vemos a un buen hombre de pie, con las manos a la espalda (era para haberlo esposado, desde luego) frente a un gran cuadro blanco. Absorto. En blanco. Buscando eso que sin duda no iba a ver nunca, o que, en su éxtasis de blanca coca, veía a colores. Si te pasa a ti, ¿qué haces? No sé, pero nosotros nos tiramos al suelo en decúbito prono y sonora carcajada, reptando hacia la salida. No hizo falta porque la de seguridad nos llamó la atención (como los cuadros) y nos hizo salir. Cosa mala, la albacea de arte.

Igual otro día os comento la juerga posterior en los sótanos de Argüelles. Esa que di en llamar Vamosaquemarmadriz. ¿Te acuerdas? Pues yo no. A las doce estaba en el taxi, de vuelta al hotel, con el pobre taxista pidiéndome que sacara la cabeza del coche por si me sobrevenía otro éxito de Arcade. Cuando eres joven, no es que seas inconsciente (que también) sino que no te reconoces si no estás inconsciente. Ah, batallitas del siglo pasado.

Todo esto te lo cuento porque todavía hoy no puedo asegurar que los cuadros en blanco de Robert Ryman sean auténticos originales. De hecho, he visto miles de ellos en las tiendas de pintura. Iguales, iguales.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Gárgolas sin vacaciones

Dos poemas para una ilustración de Cristina Zafra, artista total. Forma parte de 13, exposición monográfica que se ha inaugurado hoy mismo en issimm sala d'art, en Cardona. En el programa lo presentan así:
13 es una exposición en forma de viaje, el viaje de 13 personajes en busca de canción, de historia, de movimiento. La exposición, que nos muestra unos dibujos hechos con tinta china y aerógrafo sobre papel, es el punto de partida de un viaje que se hace a través de la colaboración de escritores, músicos y bailarines. Estos dan vida y movimiento a personajes nacidos en blanco y negro, y se explican a través de la visión de diferentes disciplinas.

Hasta noviembre podrás disfrutarlo.

Beso, Cris.



viernes, 30 de abril de 2010

GASPARINO ESTUVO AQUÍ

Su rostro
tallado en infinitos gestos,
asoma de un barro de siglos.

Sus ojos
poseen el vacío
de todo lo que vieron.
Hablan
del poso del tiempo.

Su boca
bosteza felicidad
y piezas de desguace.

Si tengo sueño, duermo.
Si tengo sed, bebo.


Porque es feliz.
Sencillo.
Completo.

Lo sabe.

Lo dicen sus manos
en el viento.

dibujo de Francisco Sanjuán.





miércoles, 3 de febrero de 2010

Ilustre Norman

Hoy me he enterado por google que las portadas del 'Saturday Evening Post' (que asocio desde pequeño al way of life americano) son obras de Norman Rockwell (1894-1978), ilustrador y depresivo, por ese orden. Un tipo con crisis de identidad y baja autoestima, creando lo que -a mi parecer- es una obra llena de humor, ironía, calidad y frescura.

Y nosotros, en este incipiente siglo raro, tecleando precisamente en google nuestro nombre, esperando que alguien diga algo de nosotros. Y lo cuelgue en la red, claro.

Yo, de momento, os dejo enlaces de este descubrimiento que me hacen creer un poco más en el poder de internet y me permiten pensar que google no es una página de promoción, sino un buscador.
Lo que, en origen, se pretendía.
¿O no?

Triple Autorretrato, Norman Rockwell





La bendición de la mesa, Norman Rockwell






sábado, 26 de septiembre de 2009

Paco Sanjuán expone y se expone




CENTRO CULTURAL DE PETRER (Alicante)

óleo, dibujo, cómic y escultura

Del 25 de septiembre al 12 de octubre de 2009



Hay una larga lista de creadores que me interesan. Artistas que han dejado su ejemplo y su constancia como legado. La mayoría de ellos han estado lejos de mi círculo o los he estudiado en libros. Por eso es importante para mí hablaros de Paco Sanjuán, amigo y creador que además ha convivido durante años conmigo en Barcelona. Tal privilegio para mí merece, más que estas líneas, una celebración constante.

Nuestra casa ha sido una especie de laboratorio creativo, con un horno pequeño de Paco y música mía sonando de fondo, entre dibujos y frases escritas como cenefa en la pared. Hemos saboreado la bohemia por imposición más que por mitificación, porque, definitivamente, es un precio a pagar por ser libre. Y Paco es un ser libre. Plantea cada proyecto como algo único, sin autocensura, poniendo al servicio del resultado artístico que pretende, su técnica y meticulosidad. Me conmueve ciertamente su capacidad crítica para hacer justicia con esos personajes que la historia ha relegado al olvido: actores secundarios del cine mudo, escritores que acaban haciéndose el haraquiri, cantautores riéndose de sí mismos y otros más conocidos, “pillados” en momentos de cierto patetismo, como Maradona, teñido de rubio y a punto de explotar en su estancia en Cuba o Bill Clinton, “miembro” del stablishment y “cabeza” de turco de los reprimidos represores. Y todo ello, confeccionado con una ternura y una mirada tan inocente que lo hace aún más irónico, más artístico.

Su actitud ante la obra es de constante pregunta, a sí mismo y al espectador, derramando enigmas en cada trazo o perfil. No busca solucionar nuestra vida, sino implicarnos en ella para resolverla nosotros. No usa el maniqueísmo como forma de promoción, sino el paso firme y lento de un cultivador voraz de sentimientos.



Y así expone, y se expone, a la intemperie de los que miran su obra y no pueden dejar de mirarla.